29 agosto 2005
Raquira, el escenario multicolor
22 agosto 2005
Villa de Leyva, el paso por la historia colonial y la realidad actual
Es la realidad de la "villa" que reúne a personajes anónimos, estrellas de la farándula colombiana y turistas que con, gorro, guantes y ruana de la lana pasan los días en el frío y el calor de este pequeño terruño anclado en el corazón de Colombia.
>> Villa de Leyva fue fundada el 12 de junio de 1572 y declarada monumento nacional en 1954 durante el gobierno del General Gustavo Rojas Pinilla.
Más imágenes:08 agosto 2005
La realidad y la magia del “Chorro de Quevedo”
La falda de la montaña, con la presencia del Santuario de Monserrate, es la compañera inseparable del Chorro de Quevedo, un lugar enigmático, donde el artista, Jorge Olave, inmortalizó los personajes que protagonizaron esa época. La loca margarita, el bobo del tranvía, el cachaco y otros más acompañan a los visitantes que llegan al centro histórico de la Candelaria.
En la vista de hoy del “Chorro”, como es conocido este sitio, con tan solo dar unos pasos por sus calles empedradas se pueden ver las diferentes generaciones que buscan un momento de distracción. Se encuentra la dura realidad, donde los “vendedores informales” se acercan a los transeúntes y sin más ni más, ofrecen, por unos cuantos pesos, un “bareto de marihuna”, nombre que recibe el cigarrillo que se hace con las hojas de esta hierba.
Desde otra esquina se pueden observar los artistas de la calle que se ganan la vida con unas cuantas acrobacias, son hombres de pelo largo, sombreros de lana de ala ancha, jeans y tenis, y para ellos está por encima de todo, su amor al arte.
Para el frío, en el Chorro se puede encontrar todo tipo de bebidas, pero la más tradicional es el “canelazo”, una mezcla de agua de panela con licor, que en un mismo recipiente puede despertar en los consumidores un realismo mágico y sentimental.
El amor no falta en este panorama, la plazoleta sirve también de escenario, quizá cómplice, de encuentros románticos entre hombres y mujeres que bajo la noche bogotana, a la luz de un farol y con la energía de un canelazo encuentran la felicidad, cada pareja a su manera
Con todos estos sentimientos que revive el Chorro de Quevedo, siempre tiene cosas que mostrar, pues cada vez que se visita, la magia de sus calles y sus fantasmas despiertan innumerables emociones.
05 agosto 2005
Los pericos de la suerte
La creatividad e ingenio de los paisas, hombres nacidos en esta tierra, no tiene límite y ha hecho que se destaquen por su loables acciones en mundo entero, desde el antioqueño que vende figuras religiosas en un mercado popular en ciudad de Panamá, hasta el empresario dueño de una cadena de panaderías en Madrid.
El turista, ávido de conocer su destino, simplemente se acerca, hace su oferta, paga y el ave hace lo suyo. "Tendrás suerte en el amor", "hoy es tu día", "juega la lotería" son las múltiples opciones para el cliente que desea retar el futuro.
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27 junio 2005
La nota de la calle
Allí, en la vía que atraviesa la capital de Colombia, como la llamó una vez un cronista, están los músicos de la calle, los que se ganan la vida al interpretar alguna melodía en improvisados escenarios, para que los transeúntes les paguen su arte con unas monedas.
Esta imagen fue captada hace unos años en esta misma vía, quizá las personas ya no existan, pero el panorama sí. Una escena que no refleja la bondad del arte, sino la dureza de una realidad de miles de bogotanos y colombianos que llegan a la ciudad en busca de un mejor futuro.
Son improvisadas notas musicales que se mezclan con el hambre, la tristeza, el dolor y la necesidad de seres humanos que luchan por sobrevivir.
¿Qué hacer? ¿Les damos una moneda en pago por su talento obligado? ¿Lo ignoramos?